La Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) convocó a un Paro Nacional docente para el próximo lunes 2 de marzo con el objetivo de visibilizar los conflictos salariales existentes en prácticamente todas las jurisdicciones y reclamar la restitución de la Paritaria Nacional Docente.
Esta medida de fuerza llega en medio de un enorme ajuste a los salarios de todos los trabajadores, especialmente del sector estatal, con una pérdida en torno al 25% en el poder adquisitivo de los sueldos docentes entre el 2024 y 2025, y con una merma mayor aún en el sector universitario.
Las propuestas salariales en las paritarias provinciales giran en torno a números similares: ningún gobierno propone una recuperación de lo perdido y los aumentos que ofrecen están por debajo de la inflación.
¿QUIÉNES YA ACORDARON?
Hasta el momento son dos las jurisdicciones en las que no se registran conflictos salariales: La primera es Neuquén, un caso atípico. En la provincia de Vaca Muerta tienen los mejores salarios docentes y cerraron un esquema similar al de 2025 con una “cláusula gatillo”, que prevé los aumentos según índice de inflación.
El otro distrito es la Ciudad de Buenos Aires, que cerró rápidamente un acuerdo salarial en el mes de enero con un 7,6% de aumento para todo el primer trimestre del año, con un mínimo de $900.584 para el cargo testigo de maestro de grado.
El aumento porteño quedará por debajo de la inflación ya que, sólo en enero, el índice de inflación de la Ciudad fue de 3,1%. Además el acuerdo no tiene en cuenta la pérdida salarial de 2024 y 2025, los dos años que lleva Jorge Macri al frente de CABA.
En este distrito, un plenario de delegados de delegados de la UTE acordó reclamar un adelantamiento de la paritaria prevista originalmente para abril. Habrá que ver qué medidas adoptan para reanudar efectivamente la negociación salarial y si logran una recomposición en el mes de marzo.
¿QUÉ PASA EN EL RESTO DEL PAÍS?
Esta semana habrá en varias provincias medidas de fuerza previas al paro nacional. Sorprenden algunos gobernadores que mandan votar las leyes que propone el Gobierno nacional y en sus provincias argumentan que no pueden otorgar mejores aumentos porque la Nación les retacea fondos. Es el caso de Rogelio Frigerio en Entre Ríos, o Gustavo Sáenz en Salta que ofreció el 8% para todo el semestre.
Osvaldo Jaldo se justifica en Tucumán diciendo que “la provincia perdió ingresos por la caída en la recaudación del IVA e Ingresos Brutos”. El gobernador parece desconocer que reducir el consumo al mínimo es el eje de la política nacional para bajar la inflación.
En Santa Fe, el sindicato rechazó el 6,9% ofrecido para el trimestre y comenzó un plan de acción. El gobierno de Maximiliano Pullaro dice que el piso llega a 1.300.000 aunque AMSAFE sostiene que apenas superará el millón de pesos porque el resto es por asistencia perfecta y capacitaciones fuera de horario.
Santiago del Estero picó en punta, tal vez para evitar que se repita el largo conflicto que tuvo hace 10 años. Ofreció 42% de aumento al básico con un piso salarial de $1.150.000 por cargo. El sindicato tampoco aceptó porque, para llegar a ese piso, hay sumas no remunerativas que achatan la escala salarial.
La provincia de Buenos Aires ofreció un 5% para el primer bimestre del año que también fue rechazado por los sindicatos docentes.
Provincias gobernadas por el PRO dieron aumento por decreto, sin convocar a los docentes. Es el caso de San Luis que otorgó el 10% en todo el cuatrimestre y Chaco con 5% en el mismo período.
Mendoza, con uno de los salarios más bajos del país, ofreció 5% en marzo que fue rechazado por el SUTE, sindicato de base de CTERA que reclama discutir la pérdida salarial de años anteriores.
AUTOCONVOCADOS
Una característica nueva de los conflictos docentes de los últimos años es el surgimiento de poderosos grupos de docentes autoconvocados. Son nuevas generaciones que no se sienten representados por las estructuras sindicales y buscan otras formas de organización. La masividad de sus convocatorias les ha permitido, incluso, lograr mejores aumentos que los propios sindicatos y una silla en la mesa de negociaciones.
A pesar de que las organizaciones sindicales se oponen a su presencia en la paritaria, los gobiernos se encuentran con que acuerdan con los sindicatos, pero luego los docentes siguen con las medidas de fuerza. Esta situación se produjo en Misiones, Salta, Santiago del Estero, Jujuy, entre otras provincias.
¿Y AHORA?
Las próximas dos semanas serán cruciales. Muchos gobiernos provinciales están ofreciendo fuertes aumentos en las asignaciones familiares, especialmente la ayuda escolar que es una vez al año. También apelan a bonos de material didáctico, inicio de clases, boleto educativo u otros nombres. Hasta aumentos en “Chachos” como ya lo hizo La Rioja en otras oportunidades. Son sumas no remunerativas, típicas de los años 90, pero que permiten elevar los ingresos de bolsillo, aunque no repercutan en las jubilaciones docentes.
La eliminación del Incentivo Docente por parte del Gobierno nacional fue otro elemento que influyó negativamente en los salarios y hoy sería una herramienta efectiva para ayudar a resolver los conflictos en cada jurisdicción. Muy lejos de ello, buscan frenar los reclamos limitando el derecho de huelga al declarar a la educación como “servicio esencial”.
No es cierto ese discurso que “los docentes siempre estuvieron mal pagos y se acuerdan ahora”. Hubo épocas en que se reclamaba para que el impuesto a las Ganancias no gravara el salario docente. Hoy se lucha por llegar a fin de mes.