La baja natalidad debería ayudar a revertir brechas históricas de aprendizaje, dice Unesco

No debe entenderse únicamente como un desafío, sino también como "una oportunidad histórica para mejorar la calidad y la inclusión", según coincidieron en un seminario internacional.

La baja natalidad debería ayudar a revertir brechas históricas de aprendizaje, dice Unesco

La caída de la natalidad no debe entenderse únicamente como un desafío para los sistemas educativos, sino también como "una oportunidad histórica para mejorar la calidad y la inclusión", según se coincidió en el ciclo de seminarios internacionales "Planificar la educación en contextos de caída de la demanda", organizado por la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago y el IIPE UNESCO para América Latina y el Caribe.

Además, otros consensos que se arribaron en ese encuentro que el organismo de Naciones Unidas difundió este viernes 31 de julio, fue que la caída de la natalidad no debe entenderse únicamente como un desafío para los sistemas educativos. "Las y los especialistas participantes coincidieron en que la reducción gradual de la población escolar puede facilitar una disminución del número de estudiantes por aula, optimizar el uso de los recursos disponibles, fortalecer la formación docente, ampliar la cobertura de la educación inicial y reinvertir recursos en políticas que permitan atender brechas históricas de aprendizaje", señala Unesco.

Asimismo, "destacaron que este desafío requerirá abandonar modelos de planificación basados en tendencias pasadas y avanzar hacia enfoques prospectivos sustentados en evidencia. En este contexto, las estimaciones y proyecciones demográficas fueron identificadas como herramientas fundamentales para anticipar la evolución de la demanda educativa, orientar la planificación de docentes e infraestructura y fortalecer la toma de decisiones de política pública".

Los participantes coincidieron también en que"responder a esta transformación exigirá una coordinación estrecha entre los sectores de educación, planificación, finanzas y desarrollo social, con el fin de diseñar estrategias que permitan adecuar progresivamente los sistemas educativos sin afectar la garantía de una educación de calidad para todas y todos".

El ciclo se desarrolló en el marco de la Comunidad de Especialistas en Datos para el Planeamiento Educativo, una iniciativa conjunta de ambas oficinas de la UNESCO orientada a fortalecer la producción, el uso y la difusión de información estadística para el monitoreo y la planificación educativa. A lo largo de los tres encuentros se abordaron las previsiones demográficas de caída de la natalidad para América Latina, los diagnósticos que elaboraron distintos países frente a este fenómeno y las estrategias necesarias para responder a un cambio estructural que transformará la demanda educativa durante las próximas décadas.

Las discusiones partieron de una constatación compartida: América Latina atraviesa una acelerada caída de la fecundidad que ya se refleja en una reducción sostenida de los nacimientos. Entre 2015 y 2023, la región registró más de 1,2 millones menos de nacimientos y las proyecciones indican que hacia 2050 habrá alrededor de 38 millones menos de niños, niñas y adolescentes en edad escolar. Esta transformación demográfica obligará a repensar la organización de los sistemas educativos, la planificación docente, la infraestructura escolar y la asignación de recursos públicos.

Impacto

El ciclo estuvo integrado por los seminarios "¿Cómo impactará la caída de la natalidad en los sistemas educativos de América Latina?", "¿Cómo los países enfrentan los impactos en educación de la caída de la natalidad?" y "¿Qué respuestas puede dar el planeamiento educativo a la caída de la natalidad?".

En ellos participaron especialistas de la UNESCO, el IIPE UNESCO, la CEPAL, gobiernos nacionales, universidades y centros de investigación de la región, entre ellos Alejandro Vera, Alejandra Cardini, Martín Scasso, Fernanda Luna, Simone Cecchini, Mariana Huepe, Andrés Peri, Darío Maldonado, Samanta Bonelli, Diego Born, Patricio Rodríguez e Isabel Román Vega. Sus intervenciones combinaron evidencia regional, experiencias nacionales y propuestas de política para enfrentar los desafíos que plantea la transformación demográfica.