La Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) denunció "el análisis desacertado de los resultados que hace el Gobierno Nacional" sobre las Pruebas PISA 2025 a la vez que cuestionó el uso mediático "que los neoliberales le dan a dichos resultados con el solo objetivo de atacar a la educación pública".
En un comunicado emitido este miércoles, la central gremial aseguró que esto se demuestra en el hecho de que "ni bien se conocieron los resultados de las Pruebas estandarizadas “PISA 2025 el responsable de la cartera educativa, Carlos Torrendell, salió inmediatamente a responsabilizar a las políticas educativas de “las gestiones anteriores”, sin siquiera mencionar las graves consecuencias sobre el sistema educativo que tiene el brutal ajuste del presupuesto que actualmente lleva adelante el Gobierno encabezado por Javier Milei".
CTERA recordó que hace tiempo que sostiene que las pruebas PISA, cuyos resultados 2025 mostraron una caída a valores que no se registraban desde 2006, "no resultan ser un aporte significativo para comprender la complejidad de los Sistemas Educativos, del trabajo docente, ni de los procesos de enseñanza y de aprendizaje". Al respecto menciona a la especialista en evaluación educativa del Instituto Marina Vilte de CTERA, Liliana Pascual, quien aclara que "los resultados obtenidos por Argentina en PISA 2025 se inscriben en una tendencia global, que también afecta a gran parte de los países de América Latina".
En ese sentido, además, se aclara que en el caso argentino, "estos resultados reflejan los aprendizajes construidos en los últimos 8 años de escolaridad (primaria completa y tres años de secundario), lo que contempla el recorrido de las y los estudiantes desde 2016 y no desde 2013 como intenta instalar la versión oficial. En ese sentido, las políticas educativas aplicadas por 'las gestiones anteriores', corresponderían al gobierno de Macri, a la pandemia y al gobierno de Milei".
CTERA advierte que considerando a la pandemia como un período de excepcionalidad, "tanto el gobierno de Macri como el de Milei se caracterizaron por el desfinanciamiento de la educación". En el primer caso, gobierno de Macri, el presupuesto en educación disminuyó un 35%. En cuanto al gobierno de Milei, en 2024 la inversión educativa cayó al 4% del PBI, el valor más bajo de los últimos veinte años (0,75% Nación y 3,25% provincias). A nivel nacional, el presupuesto educativo se redujo casi 50% en los últimos dos años, y el gobierno suspendió el cumplimiento del artículo 9 de la Ley de Educación Nacional, que fijaba un piso del 6% del PBI.
Para el gremio docente, no se puede ignorar en los análisis "el desfinanciamiento que impone el gobierno ya que la situación presupuestaria constituye una dimensión fundamental del contexto en el que se desarrolla la escolarización". La cuestión de la desigualdad había sido señalada en su informe por el propio secretario de Educación al informar los resultados, un punto ineludible desde que es un de los señalamientos fundamentales de la OCDE, impulsora de las pruebas, al evaluar los resultados con tendencia a la baja a nivel general.
"La situación económica de la población adquiere todavía mayor relevancia cuando se observa la relación entre nivel socioeconómico y rendimiento educativo. La propia OCDE señala que el estatus socioeconómico continúa siendo un predictor importante del desempeño", apuntó CTERA. "En Argentina, las y los estudiantes pertenecientes al 25% socioeconómicamente más favorecido superaron en Ciencias a los pertenecientes al 25% más desfavorecido, en 82 puntos. Esto nos indica que las desigualdades educativas no se generan exclusivamente dentro de la escuela".
"En consecuencia", reflexionó el gremio, "la escuela puede intentar compensar las desigualdades de origen, pero difícilmente pueda hacerlo sin políticas sociales y educativas que acompañen ese esfuerzo. Cuando el sistema educativo dispone de menores recursos para acompañar a quienes enfrentan mayores dificultades las desigualdades sociales se transforman en desigualdades educativas".
CTERA concluyó que una mejora de los aprendizajes "no se logra con más ajuste, sino con una política educativa de largo plazo que articule financiamiento suficiente, fortalecimiento de la escuela pública, condiciones dignas para el trabajo docente, formación profesional, acompañamiento de las trayectorias estudiantiles", a la vez de "políticas económicas y sociales destinadas a reducir las desigualdades que atraviesan tanto a la sociedad como a la experiencia escolar".
