Fecha: 19-02-2026

Los Jardines privados de Rosario cierran salas y piden sumarse al sistema oficial

Factores como la baja de la natalidad y la competencia con las escuelas privadas ponen en jaque la subsistencia de los maternales que reclaman el auxilio del gobierno santafesino.

Los Jardines privados de Rosario cierran salas y piden sumarse al sistema oficial

Las estadísticas de natalidad de finales de 2024 mostraron una caída de casi 9 puntos porcentuales respecto del año anterior en Rosario, un fenómeno que se replica de manera nacional y global, pero que en esa ciudad se refleja en la crisis que afecta a los jardines de infantes privados que optaron por cerrar salas y extender horarios para reducir sus costos operativos.

Nucleados en la Asociación de Jardines Particulares (AJP) de Rosario, esta semana explicaron que la caída de la natalidad y la competencia directa con los colegios privados fueron las principales razones que llevaron a sus asociados a fusionar salas, extender horarios y mantener la inscripción abierta todo el año mientras piden que se les permita sumarse al sistema de educación oficial y conseguir que parte de los salarios docentes sean subsidiados por el estado provincial.

Marcia Di Santo, titular de la AJP, declaró al diario La Capital que el número de alumnos empezó a descender hace tiempo, pero que “este año se siente particularmente". A esa condición general se suma otro cambio en el mapa educativo: “los colegios privados que antes tenían sólo salas de cuatro y cinco años ahora abren divisiones para niños de tres o dos años".

Otra de las consultadas fue Vanina Fuse, directora de un jardín ubicado en la zona norte de Rosario, quien estimó que en el ciclo 2026, las clases comenzarán con un 30 % menos de matrícula que años anteriores. 

La docente planteó que a la baja de la natalidad se suman otros factores como “la oferta de salas de nivel inicial en los colegios a una edad cada vez más temprana” y la apertura de “muchos talleres pedagógicos y lúdicos que empiezan a ofrecerse como alternativa al jardín maternal, cobrando una cuota menor porque no cumplen con todos los requisitos que se exigen a los jardines".

Otro fenómeno que no escapa a la mirada de Fuse es cómo repercute la crisis económica en la organización familiar: "Las cuotas de los jardines pueden resultar elevadas si se comparan con los bajos salarios que perciben los trabajadores. Por eso, hay mamás o papás que prefieren quedarse en casa antes que mandar a sus hijos a un jardín", detalló.